La reivsión investiga sobre el impacto de las grasas dietéticas, como los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (AGPI), en la microbiota intestinal. Los pocos estudios realizados en adultos mostraron cambios en la microbiota intestinal tras la suplementación con AGPI omega-3. En particular, se observó una disminución de Faecalibacterium, a menudo asociada a un aumento de Bacteroidetes y de bacterias productoras de butirato pertenecientes a la familia Lachnospiraceae. Coincidentemente, este tipo de disbiosis se encuentra en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal. Los AGPI omega-3 pueden ejercer una acción positiva revirtiendo la composición de la microbiota en estas enfermedades e incrementando la producción de compuestos antiinflamatorios, como los ácidos grasos de cadena corta.
Además, evidencia creciente de estudios en modelos animales indica que la interacción entre la microbiota intestinal, los ácidos grasos omega-3 y la inmunidad ayuda a mantener la integridad de la pared intestinal e interactúa con las células inmunitarias del huésped. Finalmente, estudios en humanos y animales han destacado la capacidad de los AGPI omega-3 para influir en el eje intestino-cerebro actuando a través de la composición de la microbiota intestinal.
A partir de estos hallazgos, surge la importancia de la conexión entre los omega-3 y la microbiota, lo que impulsa a realizar más estudios.
En la siguiente imagen, se presenta el mecanismo de acción propuesto para la recuperación de la eubiosis en la microbiota intestinal:
